El papa llega a la Sagrada Familia de Barcelona para bendecir su gran torre
El papa León XIV llegó este miércoles a la famosa basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, para bendecir la gran torre que la convirtió en la iglesia más alta del mundo, en uno de los momentos más esperados de su visita a España.
La visita de León XIV, la tercera de un papa a la obra maestra modernista aún inacabada de Antoni Gaudí, después de Juan Pablo II y Benedicto XVI, tiene lugar un siglo, día por día, después de la muerte del venerado arquitecto, ferviente católico cuyo proceso de canonización avanza en el Vaticano.
El sumo pontífice fue recibido ante la basílica por los reyes de España, Felipe VI y Letizia, y antes de entrar, una niña invidente le mostró una maqueta de la torre que va a bendecir.
Tras pasar ante la tumba de Gaudí, en la cripta del edificio, León XIV oficiará la misa, luego de la cual bendecirá la torre de Cristo.
Como ha sido la tónica en toda su estadía en España que comenzó el sábado en Madrid, su recorrido en papamóvil hasta la basílica fue acompañado en las calles por una emocionada multitud.
"Toda nuestra vida ha estado la Sagrada Familia en construcción y el hecho de que ahora venga (el papa) es como poner un punto final", declaró a la AFP María José Sedano, una abogada de 30 años que llegó con varias horas de antelación con la esperanza de ver al líder espiritual de los 1.400 millones de católicos en el mundo.
María del Carmen Guillaume, de 80 años, tendrá la suerte de formar parte de los 4.000 barcelones invitados a asistir a la misa. Es "una satisfacción enorme, ver la torre de Sagrada Familia terminada y que la bendiga el Santo Padre me encanta", dice.
- Dificultades para terminarla -
La torre de Jesucristo, la pieza central que se eleva sobre el conjunto que se terminó en febrero, llevó la basílica a su altura máxima, 172,5 metros, convirtiéndola en la más alta del mundo.
La cima queda un poco por debajo de la montaña de Montjuic, de 177 metros, siguiendo las indicaciones de Gaudí, que no quería que sobrepasara la obra de Dios.
La construcción de la iglesia sufrió numerosos altibajos desde que Gaudí asumió el proyecto en 1883.
Financiada por donaciones -entre las que contabilizan los ingresos por las visitas turísticas-, la iglesia debía terminarse en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí.
Pero la pandemia obligó a abandonar este plan.
Consagrada y elevada al rango de basílica por Benedicto XVI en 2010, la iglesia podría estar terminada dentro de unos diez años.
Los planes dependen de que no haya nuevos contratiempos que afecten al flujo de visitantes, que pagan entrada, y de que se solucionen las diferencias para construir los polémicos accesos a la fachada de la Gloria, la entrada principal que todavía queda por edificar.
El proyecto que defienden los constructores implicaría derribar varios edificios de viviendas, pero los vecinos se oponen.
- Jugar "en equipo" -
León XIV, de 70 años, estadounidense y con nacionalidad peruana, visitó por la mañana la prisión de Brians, a 40 km de Barcelona, para después ir en helicóptero a la espectacular abadía de Montserrat, en la montaña del mismo nombre.
Al igual que hizo el martes en Barcelona, León XIV mezcló el catalán y el español en su discurso en Montserrat, lugar emblemático de la cultura y la historia de esta región del noreste de España, donde el sentimiento nacionalista es fuerte.
Por la tarde, en la iglesia de San Agustín en el barrio del raval Barcelona, donde se reunió con representantes de asociaciones que atienden a personas desfavorecidas, el papa hizo un guiño a los hinchas del fútbol, a un día del comienzo del Mundial.
León XIV dijo que al igual que en el fútbol, en la vida se debe jugar "en equipo".
Para cerrar su viaje, el papa visitará las islas Canarias el jueves y el viernes.
En ese archipiélago atlántico ubicado frente a África, vía de entrada a Europa para muchos migrantes irregulares, el pontífice insistirá en otro de los mensajes clave de su viaje: la acogida del inmigrante.
R.Sadowski--GL