Jessie Buckley, de un programa de talentos de la BBC al Óscar de Hollywood
La irlandesa Jessie Buckley subió otro piso en el estrellato al ganar este domingo el Óscar a mejor actriz por su interpretación de la esposa del escritor William Shakespeare, quien ha quedado totalmente devastada por la muerte de su hijo, en "Hamnet".
La artista de 36 años, originaria de un pequeño pueblo en el remoto suroeste de Irlanda, conquistó a los votantes de la Academia con su desgarradora versión de Agnes, madre del niño que da título a la aclamada película de la directora Chloé Zhao.
"Quiero dedicar esto al hermoso caos de un corazón maravilloso", dijo al recibir el galardón una muy emocionada Buckley, quien, además de agradecer a sus colegas y a su familia, elogió a la cineasta Zhao por la oportunidad de "conocer a esta mujer deslumbrante y una jornada para comprender el amor de una madre".
"Gracias por reconocerme en este mundo", agregó.
Su intensidad expresiva en esta historia dolorosa, una adaptación de la novela de Maggie O'Farrell, cautivó también al público, de quien arrancó lágrimas.
La enigmática Agnes tiene "un corazón fuerte y completamente abierto, y es una madre con un paisaje épico en su interior", dijo Buckley al Irish Times.
En febrero, al convertirse en la primera mujer irlandesa en ganar un BAFTA británico como mejor actriz, elogió a O'Farrell.
"Sacaste a la madre de las sombras y la colocaste junto al gigante que es Shakespeare", dijo Buckley.
- Nominada en 2022 -
Esta era la segunda nominación de Buckley en los Óscar. En 2022, compitió en la misma categoría con otro rol maternal en el tenso drama psicológico de la directora Maggie Gyllenhaal "La hija oscura".
Buckley no era madre cuando interpretó a Agnes, pero quedó embarazada una semana después de terminar "Hamnet", contó al diario The New York Times. Dio a luz a su hija a finales de 2025.
En su discurso en los BAFTA, Buckley también expresó el amor que siente por ella. "El mejor papel de mi vida es ser tu mamá", dijo.
Hija de un poeta, Tim Buckley, y de una cantante de ópera y profesora de canto, Marina Cassidy, la actriz, que nació en 1989, fue animada desde muy joven a participar en producciones teatrales escolares.
En su casa, "la música, la escritura y la expresión personal realmente se fomentaban y se respetaban", contó al Irish Times la artista, quien creció en Killarney, en el condado de Kerry, junto a sus cuatro hermanos.
Buckley saltó a la fama como participante en 2008 de un programa de talentos de la BBC que buscaba protagonistas para la producción teatral "Oliver", en Londres.
Aunque perdió en la final, los jueces la animaron a seguir una formación dramática.
Buckley acabaría graduándose en la prestigiosa Academia Real de Arte Dramático de Londres en 2013.
Ese mismo año consiguió papeles en adaptaciones teatrales de Shakespeare en Londres.
Después llegaron oportunidades en televisión, entre ellas una dramatización de la BBC de "Guerra y paz" (2016) y la exitosa miniserie "Chernobyl" (2019) de la cadena HBO.
- Debut en el cine -
Buckley debutó en el cine en "Beast" (2017), un thriller psicológico ambientado en la isla de Jersey, en el Canal de la Mancha, y obtuvo una nominación al BAFTA por su papel principal en el filme de 2018 "Wild Rose: Sigue tu propia canción", sobre una aspirante a cantante de country y exconvicta de Glasgow.
A menudo ha regresado a sus raíces teatrales shakespearianas y en 2021 interpretó a Julieta en el National Theatre junto a otra estrella emergente, Josh O'Connor.
Cantante consumada, también ganó un Laurence Olivier Award en 2022 a mejor actriz en un musical por su interpretación de Sally Bowles en "Cabaret".
Ese mismo año lanzó un álbum de folk con Bernard Butler, exguitarrista de la banda Suede.
Buckley vive en la campiña inglesa, en Norfolk, en la parte oriental del país, con su esposo, un trabajador del área de la salud mental con quien se casó en 2023.
La actriz ha hablado abiertamente sobre sus anteriores luchas con la ansiedad y los ataques de pánico, y ha dicho que la terapia la ayudó a aprender a sentir sus emociones en lugar de reprimirlas.
R.Kozlowski--GL