Astros en el campo, estrellas en las gradas: el Mundial saluda a Hollywood
A los astros del campo, el Mundial en Estados Unidos ha sumado en las tribunas a estrellas de Hollywood, de la música y de otros deportes, en lo que expertos consideran una estrategia de activación de marca e impulso de las transmisiones de televisión.
Las gradas de los estadios del gigante de Norteamérica, que recibe el 75% de los juegos del torneo, se han tornado en pasarelas por las que han desfilado desde Paris Hilton, Leonardo DiCaprio, Katy Perry, Shakira, Brad Pitt o Sofía Vergara hasta Tom Cruise, Tom Brady, Edward Norton o Bill Gates.
Se trata de un toque especial aportado por el país del "sportainment", el deporte como entretenimiento, más allá de las controversias del gobierno de Donald Trump durante la preparación y celebración de la mayor cita del fútbol.
"A todos, en general, nos gusta esa convergencia que hay entre deporte y entretenimiento, y esto es algo que sucede sobre todo en el deporte estadounidense", dice a la AFP la experta en mercadeo deportivo Carolina Jaramillo.
Los partidos de las ligas de baloncesto (NBA) y football americano (NFL) de Estados Unidos, coanfitrión del Mundial junto a Canadá y México, suelen recibir a famosos del mundo de las artes y el espectáculo.
Las cámaras de TV los destacan y con frecuencia sus presencias acaban teniendo impacto en otras órbitas, como las redes sociales o activando campañas publicitarias en las que participan estas estrellas.
- "Complementar la experiencia" del fútbol -
En la Copa del Mundo 2026 se viralizó la imagen de Brad Pitt y Edward Norton, protagonistas de la película de culto "El club de la pelea" (1999), viendo juntos el partido entre el Team USA y Turquía en el SoFi Stadium en Los Ángeles.
El moderno recinto, con capacidad para 70.000 personas, queda a casi 30 kilómetros del paseo de la fama de Hollywood.
"¿Edward Norton hablando solo?", dice un replicado meme junto a la foto de ambos actores en la tribuna, en referencia al trastorno que sufría el personaje de Norton en el filme que lo llevó a inventar la existencia del de Pitt.
"Al final la gente que está en el estadio es muy limitada, 90.000, 80.000 espectadores, mientras que los televidentes son cientos de millones", explicó Jaramillo. "Es una audiencia global que busca también complementar la experiencia (de ver fútbol) con otras cosas".
La asistencia de famosos a los estadios de fútbol no es exclusiva de Estados Unidos. En otros mundiales o en juegos de la Liga de Campeones de Europa también se les ve, particularmente a viejas glorias del balompié.
En el Mundial, la aparición de estas referencias del planeta de la farándula no responde a una estrategia coordinada por la FIFA para impulsar el certamen o enganchar al público estadounidense con el "soccer", según dijo a la AFP una fuente de la organización que pidió el anonimato.
- "Un poco natural" -
A los recintos estadounidenses las estrellas de fuera del campo suelen asistir invitadas por la FIFA, las federaciones, las autoridades de las ciudades sedes o patrocinadores, explicó a la AFP la fuente de la organización.
Algunos incluso participan en actividades de activación de marcas antes o después de los cotejos.
Es "un poco natural" que pase esto en Estados Unidos, especialmente en los estadios de Los Ángeles y el de East Rutherford, a las afueras de Nueva York, donde los famosos suelen frecuentar los partidos de equipos de béisbol, de la NFL o básquet, agregó.
Algunos de estos ilustres espectadores, en particular los exdeportistas, también son dueños de palcos en los estadios anfitriones, por lo que tienen garantizado su acceso a los encuentros mundialistas, añadió la fuente.
"Su presencia refleja el atractivo mundial de la Copa del Mundo de la FIFA y la forma única en que el fútbol une el deporte, la cultura y el entretenimiento", dijo el ente rector del balompié en un mensaje enviado a la AFP.
El trofeo será entregado en la final del 19 de julio, en East Rutherford, por un hombre que cosechó parte de su fama gracias a su paso en la pantalla chica, y que ahora se siente en el sillón de la Casa Blanca, Donald Trump.
F.Jablonski--GL