¿Cómo puede la misión de Francia y Reino Unido ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz?
Pese a las reticencias expresadas por Donald Trump, Francia y el Reino Unido mantienen su "oferta" de participar en la seguridad del estrecho de Ormuz, mediante la coalición de unos 40 países que pusieron en marcha.
A continuación, una visión general de los recursos de la coalición y del papel que puede desempeñar para ayudar a garantizar la seguridad del transporte marítimo en Ormuz, por donde en tiempos normales transita casi el 20% de la producción petrolera.
- ¿Qué medios? -
El presidente estadounidense, que deseaba contar con apoyo en su guerra contra Irán, muestra cierta desconfianza hacia esta coalición de países no beligerantes, que París y Londres ultiman desde marzo para entrar en funcionamiento después del conflicto.
"Si los europeos acaban implicados de una manera u otra, será una pequeña victoria para ellos", porque habrán logrado "existir en esta relación de fuerzas", estima Sylvain Domergue, experto en cuestiones de seguridad marítima.
Actualmente, "una veintena de países han aportado su contribución concreta (...) y cuatro están presentes en la región", afirmó el lunes el presidente francés, Emmanuel Macron.
Francia tiene desde mediados de mayo su portaaviones Charles de Gaulle frente a la península arábiga y dos buques cazaminas también se encuentran cerca.
El Reino Unido anunció en mayo que iba a "preposicionar en Oriente Medio" su destructor HMS Dragon.
Italia acercó al Golfo dos cazaminas adscritos a la operación europea Aspides, destinada a garantizar la seguridad del tráfico en el mar Rojo.
Un cazaminas alemán también está presente en el Mediterráneo, pero el ministro de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, recordó que primero necesita solicitar la autorización del Parlamento alemán "una vez se reúnan todas las condiciones".
- ¿Qué misiones? -
"El principal objetivo (...) es tranquilizar a los actores del transporte marítimo para que acepten enviar de nuevo sus barcos al Golfo", resume Stéphane Audrand, investigador asociado al Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).
Este dispositivo tendrá como misión principal detectar y retirar las minas que Teherán afirma haber colocado en este estrecho bordeado por Irán, Omán y Emiratos Árabes Unidos.
La Marina estadounidense dispone de pocos medios para este tipo de operaciones, por lo que la experiencia europea en desminado podría agilizar la reanudación del transporte marítimo, según los expertos.
Estos buques podrían acompañar la salida de los cerca de 2.000 petroleros y cargueros bloqueados en Ormuz, según París y Londres.
"Se trata de una operación logística colosal, incluso en tiempos de paz", subraya Elisabeth Braw, experta en seguridad marítima en el Atlantic Council.
- ¿Qué obstáculos? -
Aunque Trump aseguró que el estrecho estaría "completamente abierto" el viernes, la agencia de prensa iraní Mehr habla de una reapertura "en un plazo de 30 días".
Ormuz sigue siendo un importante instrumento de negociación para Teherán, justo cuando va a comenzar un periodo de 60 días de conversaciones con Estados Unidos.
Según Sylvain Domergue, Teherán, que querría instaurar el pago de tasas por "servicios" en el estrecho, podría mostrarse reacio a las operaciones de desminado con el objetivo de "obligar" a los buques a utilizar las rutas que bordean sus costas.
El acuerdo anunciado "no es una paz permanente, sino un acuerdo de 60 días", recuerda Elisabeth Braw, para quien "lo que importa es la manera en que lo perciben los armadores".
"Si no están convencidos de que cambia fundamentalmente la situación, no se van a precipitar a sacar sus barcos", subraya.
La asociación profesional de armadores Bimco estimó que "todavía es muy arriesgado", ya que ni Estados Unidos ni Irán "están proporcionando información suficiente sobre aspectos clave, como el calendario y las rutas seguras".
V.Staniszewski--GL