Céline Dion se despide de París en su último concierto... antes de volver en mayo
Con sus mayores éxitos, todas las entradas vendidas y mucha emoción, la cantante canadiense Céline Dion cierra este sábado su primera serie de conciertos parisinos, en lo que significó su vuelta a los escenarios tras el parón por la enfermedad.
Ante sus fans frente al hotel de lujo donde se instaló con sus hijos y su caniche enano, o ante los 35.000 espectadores que llenaron cada concierto en una gigantesca sala a las afueras de París, la estrella canadiense mantuvo el ritmo de su maratón musical durante más de un mes.
Con el de este sábado, la artista habrá ofrecido 16 conciertos en la capital francesa, a los que se sumarán 10 fechas más en mayo.
"¿Cuándo volverá a su casa?", bromeó una noche la cantante de 58 años en pleno concierto.
La intérprete de "My heart will go on", de "Titanic", está acostumbrada a los conciertos en forma de residencia, un dispositivo que puso en práctica hace años en Las Vegas.
En París apenas dejó lugar a la improvisación, en unos shows milimetrados con muy pocas variaciones en su lista de temas y sus comentarios.
Rodeada de músicos y de un coro, la estrella presentó un espectáculo de unas 2h30, marcado por una treintena de canciones de su etapa los años 1990-2000 y de su repertorio en inglés.
La cantante también se permitió versionar temas como "Sweet dreams", de Eurythmics, o un aria de ópera de María Callas.
- Emociones -
Entre lágrimas, sonrisas y puños levantados, Dion mostró todo un abanico de sentimientos: en su primer concierto el 12 de septiembre, la emoción la obligó a interrumpir "On ne change pas" en el inicio de la actuación.
Bastante tensa al principio, la intérprete fue ganando soltura en cada uno de los tres conciertos programados cada semana.
La diva llevaba más de seis años alejada de los escenarios, desde que tuvo que interrumpir su última gira, iniciada en 2019, primero por la pandemia y después por problemas de salud.
Desde 2022 lucha contra el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica incurable que conlleva rigidez muscular y dolorosos espasmos.
"Estoy bien", repitió en el escenario la cantante, dos años después de su reaparición en la ceremonia de los Juegos Olímpicos de París en lo alto de la Torre Eiffel.
"He aprendido a vivir con esta fragilidad, de tanto tenerla cerca la he domesticado y he decidido convertirla en la fuerza para vivir", dijo.
En un escenario más bien sobrio, con una imponente roca giratoria de fondo, Dion apostó por la elegancia, luciendo impresionantes vestidos de alta costura, desde Dior a Givenchy.
Todos los conciertos se llevaron a cabo con normalidad, salvo una noche, cuando resbaló y cayó al suelo brevemente, en una imágenes que se hicieron virales.
Una duda que planeaba sobre la cantante era si su voz resistiría bien todos estos conciertos.
Aunque hubo algunas notas desafinadas y algún que otro olvido de letra, sus fans parecen perdonarle todo a esta artista con cuatro décadas de carrera y más de 260 millones de discos vendidos.
Algunos internautas y profesionales de la industria musical consultados por AFP consideraron probable que la cantante recurriera al playback en "All by myself", un tema técnicamente muy difícil.
La artista canadiense centró lógicamente todos los focos, pero entre los invitados a sus conciertos hubo también numerosas estrellas, entre ellas Rihanna, Michelle Obama, Zinédine Zidane y Lewis Hamilton.
W.Mroz--GL