Atado de manos en un río: el escape del legionario francés secuestrado en Colombia
José Melo Charry redujo a golpes a uno de sus secuestradores y saltó a un río atado de manos: así escapó el soldado de la legión extranjera de Francia que estuvo en poder de la guerrilla en Colombia.
El jueves pasado, cuando iba a cumplir un mes como rehén de una disidencia de la extinta guerrilla FARC, el militar colombiano pidió que lo llevaran a la maleza a hacer sus necesidades, según le contó al ejército de su país.
Lejos del campamento, Melo Charry, de unos 35 años, forcejeó con el secuestrador, lo inmovilizó y le quitó el fusil. Una alta fuente militar compartió con la AFP detalles de la fuga.
Aún atado de manos, saltó a un río y se liberó. Después caminó por cuatro días por una región de los Andes colombianos donde operan grupos armados dedicados al narcotráfico. El domingo llegó a una estación de policía.
El legionario fue interceptado el 6 de agosto en una vía del departamento de Nariño (suroeste), bastión de organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína y la minería ilegal.
En la declaración entregada al ejército, relató que en una oportunidad comió en una casa de campesinos, aunque siempre con el temor de que lo delataran a los guerrilleros.
En su fuga también encontró cómo comunicarse por teléfono con sus familiares, a través de los cuales envió un mensaje a la fuerza pública para advertirles que caminaba por las montañas.
"Logra escapar escondiéndose en las noches. Cada vez que pasaba una moto (motocicleta) se escondía" detrás de las rocas y subido en los árboles, señaló el responsable que pidió la reserva.
Durante el prolongado conflicto interno, las guerrillas han empleado el secuestro de militares, políticos y extranjeros para financiarse o para el canje de prisioneros. El caso más sonado fue el de la candidata colombo-francesa Ingrid Betancourt, quien estuvo secuestrado por seis años antes de ser liberada por los militares en 2008.
La fuente aseguró que Melo Charry fue catalogado como un "pez gordo" por los guerrilleros y permaneció la mayor parte del tiempo atado de manos, pies y cuello.
El soldado viajaba con una mujer que también fue tomada como rehén y liberada horas después.
Una fotografía compartida por las Fuerzas Militares a la AFP lo muestra vestido de color verde militar en un hospital al que fue trasladado en helicóptero para recibir valoración médica.
El lunes las autoridades informaron que está "bien" de salud y permanece protegido por uniformados ante posibles "represalias".
El hombre estaba autorizado a permanecer en territorio meatropolitano francés, pero no a viajar a Colombia, de acuerdo con el Ministerio de Defensa francés.
U.Krajewski--GL